viernes, septiembre 29, 2006

Radio Mundo Real :: La realidad entera

Radio Mundo Real :: La realidad entera

3 demandas contra el hervor del agua

1. ¡Fuera Ulises Ruíz!
2. No a la represión del movimiento popular en Oaxaca
3. Liberación de todos los presos políticos

Por cierto, recomiéndase también: www.oaxacalibre.org

Dice una propuesta

Creemos, pues, que ha llegado la hora de las definiciones que quedaron pendientes.

Las que nosotr@s consideramos principales están agrupadas en los llamados 6 puntos: las características de La Otra; quiénes están convocados y quiénes no; la estructura organizativa (incluyendo aquí el mecanismo o modo de la toma de decisiones); el lugar de las diferencias; la política de alianzas; y las tareas inmediatas.

¿Es necesario hacer estas definiciones? Veámonos la próxima semana: hay propuestas del jueves y del viernes. Voten y nos vemos donde siempre.

jueves, septiembre 28, 2006

Violaciones a derechos humanos en Oaxaca. Del paro magisterial a la movilización popular

Elaborado por Misión Civil de Observación, Oaxaca 4-8 de septiembre de 2006.

Resumen del Informe Preliminar: Violaciones a derechos humanos en Oaxaca. Del paro magisterial a la movilización popular.

Introducción

La Misión Civil de observación en Oaxaca, integrada por 16 organizaciones locales, nacionales e internacionales, ha estado presente en la ciudad de Oaxaca y en algunos municipios desde el lunes 4 hasta el viernes 8 de septiembre. El objetivo que esta misión se propuso fue constatar la realidad que vive el estado de Oaxaca y documentar violaciones a los derechos humanos.

Durante estos días la misión pudo entrevistarse con algunas personas detenidas, sus familias y abogados; con miembros de la APPO, con maestros de la sección 22, con miembros del periódico Noticias; con integrantes de ayuntamientos populares y con alguna de las autoridades municipales depuestas, con vecinos y vecinas de algunas colonias, con un grupo de empresarios, así como con funcionarios del gobierno del estado.

La misión tiene un carácter de observación de derechos humanos, lo cual significa que se trata de conocer, documentar y establecer los posibles patrones de abusos cometidos por las distintas autoridades, así como registrar el tipo y grado de incumplimiento de las obligaciones que tiene el Estado de garantizar, proteger y asegurar los derechos humanos. Lo anterior considera todos los derechos humanos: vida, integridad y seguridad de las personas, derechos políticos, lo mismo que los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales.

Investigación y balance

Luego de escuchar los diversos testimonios identificamos como elementos del conflicto que se vive en Oaxaca los siguientes:

*Los problemas estructurales como son la pobreza y enorme desigualdad en la distribución de la riqueza, el autoritarismo de los gobiernos, la corrupción y la total ausencia de espacios reales de participación ciudadana.

*Los agravios del actual gobierno en contra de personas, organizaciones, municipios, empresarios, etc. La mayoría de los entrevistados señalaron algún agravio concreto sufrido por parte del gobierno estatal o de algunos de los municipales.

*El caso del ataque y permanente asedio en contra del periódico Noticias de Oaxaca que a la fecha no tiene solución.

*El intento de desalojo del 14 de junio mostró una actitud represiva por parte del actual gobierno y también dejó en claro un gran rechazo de la sociedad oaxaqueña a la represión como vía para enfrentar los conflictos.

*Criminalización de la lucha social.

*Falta de transparencia en la administración pública.

*La comisión de delitos por parte de algunos particulares, frente a lo cual los afectados encuentran que el acceso a la justicia, que es un derecho humano, no es posible y pone a estas personas en la doble situación de víctimas de delitos y también víctimas de violación a derechos humanos.

Conclusiones

La misión civil de observación luego del trabajo de estos días llega de manera provisional a las siguientes conclusiones:

1. El conflicto que en estos días constatamos es social, no sólo magisterial. Está más allá de la capital. Hay situaciones que hablan de ingobernabilidad y que no tienen una relación directa con el movimiento magisterial ni con la APPO.

2. Hemos conocido información de hechos que constituyen violaciones como son el uso excesivo de la fuerza, ataques a la libertad de expresión, de asociación y de reunión y a los códigos de conducta de los cuerpos de seguridad.

3. Las personas integrantes de la APPO y de los diversos movimientos que, en diferentes municipios del estado de Oaxaca, desconocen a las autoridades formales, sufren un clima generalizado de terror, consecuencia tanto de agresiones directas (incluyendo homicidios) como de amenazas sistemáticas.

4. Reconocimos una táctica premeditada por el Estado para obstaculizar el derecho a la libertad de expresión, en particular de los sectores de la población críticos con el gobierno del estado de Oaxaca y sus correspondientes funcionarios.

5. En términos generales la violencia directa no proviene del magisterio, ni de los ciudadanos que se han organizado como APPO, ni de aquellos que conforman los ayuntamientos populares; sino de grupos que actúan desde la clandestinidad.

6. Pudimos reconocer que existe violaciones a la libertad de tránsito tanto por parte de los cuerpos de seguridad como por algunos de los mecanismos de autodefensa.

7. La presencia del ejército en la región de la Sierra Norte parece ser una medida de intimidación contra la población.

8. También encontramos información respecto de violaciones a los DESCA a causa de la falta de política social y el establecimiento de megaproyectos sin tomar en cuenta la opinión, los intereses, la cosmovisión y la decisión sobre sus recursos de los pueblos originarios.

9. Encontramos que se están gestando diferentes movimientos, algunos de ellos anclados en formas de organización indígenas, que han encontrado formas incluyentes de participación tanto en la capital como en los municipios que visitamos.

10. En la ciudad y en los municipios visitados encontramos un clima de ansiedad generalizada que está deteriorando el tejido social y se manifiesta en signos como la desconfianza entre los ciudadanos, la división y confrontación en ámbitos familiares, de trabajo y sociales; lo cual está llevando a que algunas personas abandonen la ciudad e incluso consideren el armarse como opción de seguridad.

Recomendaciones

Con base en lo observado durante la misión y en correspondencia con nuestras conclusiones las organizaciones firmantes recomendamos:

1. Que se descarte por completo el uso de la fuerza como vía para solucionar el conflicto.

2. Que, de acuerdo con las obligaciones incluidas en la Constitución Mexicana y en los instrumentos internacionales de derechos humanos, se garantice el máximo respeto a los derechos de las personas detenidas; particularmente, los relacionados con el debido proceso legal y con el deber del Estado de realizar investigaciones serias para identificar a los responsables y asegurar a las víctimas una reparación integral, tanto en el ámbito individual como en el colectivo.

3. Como parte del proceso de solución del conflicto se realicen investigaciones efectivas respecto de las violaciones a derechos humanos ocurridas durante el conflicto, determinando responsabilidades y aplicando las sanciones respectivas, evitando que prevalezca la impunidad.

4. Que el ejército salga inmediatamente de la Sierra Norte e informe públicamente de las actividades realizadas hasta ahora en la región.

5. Se dé lugar a una transformación de las fuerzas de seguridad pública en el sentido de una reforma policial democrática que garantice la seguridad de los ciudadanos y no la de los gobiernos en turno.

6. Iniciar el debate público para realizar una reforma integral tanto del sistema de procuración como de impartición de justicia.

7. Frente al deterioro del tejido social establecer, con la participación social, un proceso cultural que reestructure la identidad social con el patrimonio de la ciudad y del estado así como considerar la necesidad de implementar un programa de salud mental comunitaria.

8. Que todos los involucrados en la resolución del conflicto tomen en cuenta los beneficios del aumento y nuevos rasgos de la participación social y que ésta sea la base del proceso de transformación del Estado en Oaxaca.

Organizaciones participantes:

Peace Watch Switzerland (PWS), Servicio Internacional para la Paz (SIPAZ),
Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos "Todos los Derechos para Todos y Todas",
Red Oaxaqueña de Derechos Humanos, Acción de los Cristianos para la Abolición de la Tortura (ACAT), Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas, Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria, Centro de Derechos Humanos Mahatma Gandhi, Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, Centro de Derechos Humanos Ñuu Ji Kandii, Centro de Derechos Indígenas Flor y Canto, Centro de Estudios Ecuménicos, Centro Regional de Derechos Humanos Bartolomé Carrasco Briseño, Programa de Derechos Humanos del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), Tequio Jurídico

Por su parte BRIGADAS INTERNACIONALES DE PAZ acompañó a los integrantes de la Red Oaxaqueña de Derechos Humanos para la realización de esta misión, como un mecanismo para garantizar la seguridad de las personas.

lunes, septiembre 25, 2006

Espeso suspenso

Los croacantes en suspenso. Mientras tanto, recomiéndase este blog: http://oaxacadiario.blogsome.com

S.O.S
(Stamos Ogándonos. Saludos)

Lich

domingo, septiembre 24, 2006

Otra del sábado

Uno. La votación íntima

Ya había dejado de llover cuando empezamos a oír que del Zócalo venían como en ola silbidos y gritos intentando aplacar el ruido para que se pudiera escuchar lo que se decía en el estrado principal. A regaños se calló la entusiasta del micrófono, ubicado en la esquina de Madero y Palma sede de la mesa de la Cuauhtémoc, que con maestría insondable había condensado en su repetitivo monólogo horas de debate que todos los presentes habían entablado consigo mismos, y con sus amigos, durante los días previos. Poco previsores, apenas encontramos un lugar del sonido donde se pudieran distinguir pedazos de los discursos. El ejercicio simbólico que siguió confirmó la imagen que una escritora famosita dejara flotar acerca de las consultas en la plaza mayor: en esos momentos críticos, dice, la comunicación entre El Preciso y cada uno de los asistentes a las asambleas se lleva a cabo en un territorio casi personal, de tan cercano, donde la gente no necesita mediación alguna, prueba de lo cual es el hecho de que a cada frase del líder los convocados responden en voz de diálogo al que de lejos le habla, como en una charla entre amigos. Por eso fue que cuando Tania me aseguró que había por ahí gente con tarjetas de “escrutador”, contesté de inmediato que qué desperdicio, qué redundancia, dada la eficacia de la comunicación personal, inmediata, por vía de la cual a la hora de la votación alguien escrutaría con precisión las voluntades desde el estrado. Toda incredulidad desapareció cuando el gatillo del sonido hizo explotar el momento central de la tarde: todos alzamos decididamente las manos sobre la primera de las opciones a votar, con la certeza ciega de que en algún punto inescrutable el radar del escrutador registraba cada mano. Sólo las miradas frías que nos rodearon a los escasos excéntricos que votamos por la coordinación y no por la presidencia, nos sacaron del cálido rincón en el que la colectividad departía consigo misma. Entonces la calle se volvió a poblar de gente, los cuerpos volvieron a tomar cada uno su forma, independiente, personal. La calle era una multitud de la que, de pronto, algunos quedábamos irremediablemente escindidos. Pensé en la inmoral eficacia de la idea Borges, preclaro como siempre en esas cosas del interés común: “los políticos no deberían ser personas públicas”. Sin afán de ofender, pues.

Dos. La olla es el mar

Pasando de la ironía. La idea del apoyo útil a la CND puede sintetizarse en que, a pesar de los asegunes de sus mecanismos y las prácticas de su dirección, la Convención tiene el potencial de convertirse, de alguna manera u otra, en un canal que lleve el agravio y el reclamo de justicia social y política a un cuerpo programático e ideológico capaz de renovar el espacio político. Habrá quien piense que desde la verticalidad exhibida no hay forma posible para esa transmutación, dado que las “fuerzas vivas” o “el pueblo” no tiende espontáneamente a la organización horizontal, ni el poder a distribuirse equitativamente. Otra posibilidad es asumir que el conflicto hay que enmarcarlo como una fractura irresuelta de la clase política (el tercero al que no dejan entrar, para volver a la vieja tesis priista del péndulo: alternar los extremos produce estabilidad), en la que se acude a los sectores populares amplios a manera de plebiscito para forzar la apertura de esa clase, y que tal combinación no tan mala frente a la perspectiva de que la exclusión social y política actual se profundice. No veo una gran distancia ideológica entre estas tres posturas, sino matices, posibilidades que se han multiplicado subdividiéndose hacia adentro en un espacio de posibilidad cada vez más pequeño. El efecto embudo que produjo la campaña electoral (“de las mil cosas importantes en la política, diez son las decisivas: Peje o Fecal”), al parecer, todo lo coloniza.

Tres. Imaginando la cocina

Sin afán de concluir un carajo, más bien de empezar. “El infierno de los vivos no es algo que será -confiesa Marco Polo al Gran Khan-; hay uno, es aquel que existe ya aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Dos maneras hay de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos; aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de no verlo más. La segunda es peligrosa y exige atención y aprendizaje continuos; buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacerlo durar, y darle espacio”. De Las ciudades invisibles, Italo Calvino.

salud y regurgitación

fco

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jueves, septiembre 21, 2006

Se hace necesario, pues, inventar otra cosa

“Cuando la libertad de expresión se reduce de hecho a la libertad de propaganda, las únicas partes del alma humana que merecen expresarse no están libres de hacerlo. O lo están en un grado mínimo, apenas más de lo que lo están en un sistema totalitario.

Es el caso de una democracia en la cual el juego de los partidos regla la distribución del poder, es decir, en eso que nosotros, los franceses, hemos hasta ahora llamado democracia. Puesto que no conocemos nada más. Se hace necesario, pues, inventar otra cosa.”

Simone Weil, en La persona y lo sagrado.

miércoles, septiembre 20, 2006

Misiva abierta a la comunidada artística, científica e intelectual

Por la confusión irrelevante de la vida

que es tremenda porque asesta la Belleza.

Jorge Fernández Granados

Lo que ocurre ahora en Oaxaca constituye un mirador inmejorable de nuestras posibilidades y contradicciones como sociedad, como ciudadanía participativa en busca de modos de organización y de hacer política desde la protesta y la manifestación pública. Tomar la calle se torna cardinal en una sociedad vejada, ignorada, violentada física, social, cultural y simbólicamente. Ya Simone Weil advertía que mucha de la opresión existente en las sociedades capitalistas se origina en la lucha por el poder, uno de los escultores de la historia y sus abismos. En este caso observamos cómo un gobernante repudiado, corrupto y corruptor, es desconocido por amplios sectores de la población (y de todas las clases sociales). Sin duda no se trata de una mayoría aplastante (como dice la fallida y contraproducente propaganda antigubernamental) pero sí, y lo principal, creciente.

La torpe, negligente, autoritaria actuación gubernamental en todos los niveles se ha recrudecido. Su reacción frente a la oposición ciudadana muestran y demuestran su insensibilidad, impericia y desaseo en la realización de la política, esa actividad fundada en el diálogo honesto y la capacidad de lograr acuerdos y consensos. Sobra decir que todo ello estaba roto –para una porción de la sociedad oaxaqueña– desde antes incluso de que este paro magisterial, en sus inicios “habitual”, se desbordara y transformara en la movilización civil más importante de la historia reciente oaxaqueña. El malestar social no viene de hoy ni ayer, no fueron sólo el cinismo y saqueo, corrupción e incompetencia galopantes del actual gobierno en vías de extinción, ni el atroz gobierno muratista ni los desatinos y excesos de la administración diodorista; el descontento viene de siglos arriba, de décadas de regímenes priistas, esos saqueadores, asistencialistas, coaccionadores del voto, donde sólo se fueron ahondando las injusticias y las desigualdades más hirientes. Aquellos que sólo han gobernado desde el ethos caciquil.

En este contexto, en la realidad que nos alcanza a diario, la participación o la expresión de sectores importantes, aunque minoritarios, del entramado oaxaqueño no ha aparecido aún. Muchos, como es habitual en la clase media de la que proviene la mayoría, hemos optado por la indiferencia, el acercamiento distante y accesorio o de plano por la apatía. Mientras en nuestras casas, talleres, cubículos, computadoras, libros, violines todo siga en orden, su curso natural, lo que acontece al lado puede pasar inadvertido. O nos puede indignar, hartar; el cansancio legítimo de muchos ciudadanos que aún no conocen las razones y raíces inmensas de este conflicto oaxaqueño y sus “molestas” manifestaciones callejeras. Problema que nos atañe a todos y que a todos debiera incumbir. Es importante mencionarlo: mientras no haya conocimiento no habrá comprensión.

He observado que la comunidad académica-artística-cultural establecida en la ciudad de Oaxaca, sus alrededores y en el estado, se halla disgregada, de plano atomizada. Cada quien para su cauce y causas. Nada mal. Pero hay momentos en la vida, yo no sé (evocando a Vallejo), en que las circunstancias y sucesos no pueden seguir siendo ignorados, en que nuestra participación se vuelve imprescindible. Como creadores de valores de uso simbólico y estético, como investigadores sociales, científicos, como poseedores del tiempo insoslayable para la creación artística y académica, con el tiempo –es decir, el ocio– para desenvolver y florecer nuestras capacidades, no podemos enmudecer nuestra expresión frente a la corrupción política e institucional, la crisis social, la educación cada vez más deteriorada, la sangre derramada. Tampoco podemos ignorar, o lo peor, ni siquiera observar, los diversos ingredientes de este tejido complejo. Y es que Oaxaca no ha dejado de ser una sociedad colonial por antonomasia –con su discriminación, marginación, desigualdad vigentes– muy acentuada aunque no, por ejemplo, a los niveles ignominiosos de Chiapas y sus coletos (los mestizos que se niegan a sí mismos, cuando rechazan cualquier vinculación con uno de sus orígenes, la cultura mesoamericana).

Al desconocer los motivos y razones del entramado oaxaqueño ignoramos, entonces, parte de lo humano, de lo que supuestamente bebemos y expresamos a cabalidad y profundidad en nuestras labores. Y valgan las obviedades que expreso, pero al no comprender las contradicciones de la calle, es decir, la vida de la cotidianidad en su quehacer y ser diarios, las negamos. Paradojas del México contemporáneo: por ignorancia, la indiferencia y la omisión involuntaria cunden en aquella inmensa minoría que tradicionalmente sería refractaria a ellas.

Por lo anterior, convoco a una participación más decidida, menos tímida, menos intrascendente de nuestras voces. Convoco a que la palabra sea expresada, compartida, a que brote entre la arena o las grietas de la cantera y la memoria.

No sólo basta escribir cartas y que se publiquen por ahí, me sentaré y seguiré como si nada. Ilusa y cómoda posición, como uno más de los hábitos inamovibles de las clases medias, sólo pensamos en descargarnos de cualquier peso moral y proseguir (y no niego que esta misma invitación pueda ser parte de tal dinámica). Sin embargo, podemos quitarnos el peso moral, pero nunca estaremos éticamente desprovistos de toda responsabilidad. También por omisión muere gente. También por la inmovilidad y el silencio, el deterioro y la polarización de la sociedad oaxaqueña continúan su desbarrancamiento. Mientras los sensibles, los creadores, las personas con preparación universitaria (o mayor a la media) hemos decidido sólo mirar, algo grave pasa en dicha sociedad y momento histórico.

Mucho de ello proviene del egoísmo cultivado y promovido por las leyes del mercado con las que muchos de nosotros hemos transigido. También de los coqueteos y colusiones de algunos con el poder. Pero, sobre todo, de la falta de comunicación entre los múltiples miembros de esta comunidad. El diálogo de las ideas, razones e imaginaciones en el gremio de los intelectuales (por llamarlo de algún modo) se ha mantenido ausente o de manera errática. Un intercambio de experiencias y concepciones del mundo posibilitaría un entendimiento mayor del otro y de las realidades circundantes. Pleno, rotundo y enriquecedor sería el diálogo multidisciplinario de acontecer. Y en ello deberíamos insistir. Comunicación (información), organización, participación, comprensión. Además, el arte es político, en la medida en que surge en el seno mismo de la polis, del espacio interno al público, como recordaba Jacques Derrida en algún texto. Se sabe que mientras no haya un lector, receptor de las ideas transmitidas –en cualquier soporte o tipo de expresión artístico-cultural –, no se completa la obra misma.

Por último, no nos olvidemos y recordemos lo que Spinoza sugería: “en lo concerniente a las cosas humanas, ni reír, ni llorar, ni indignarse, sino comprender”. Así con el entramado oaxaqueño, así con el estado actual del arte, así con las barricadas, la política o la astronomía.

¿Si la creación, la imaginación, la reflexión no están presentes ahora, aparecerán mañana, a la caída deseable del régimen?, ¿o seguirán ganando la inmovilidad, la omisión cómplice, el silencio?, ¿o hasta que la presumible represión estatal suceda, excesiva y lancinante como suele ser?

Comunicados, unidos, organizados, participantes: no a la indiferencia.

Juan Pablornz

Oaxaca de Juárez, México. 2 de septiembre de 2006.

martes, septiembre 19, 2006

El valor de lo estético.

Nuevas Luchas. – Después del la muerte de Buda, se mostró aún durante siglos, en una cueva, su sombra – una sombra colosal y pavorosa. Dios ha muerto: pero, siendo los hombres lo que son, habrá acaso aún por espacio de milenios cuevas donde se muestre su sombra. -¡Y nosotros – tendremos que vencer también a su sombra! Nietzsche, F. Gaya Ciencia. Fontamara. § 108.

En el conjunto ranero osadamente auto-crítico, tuvimos la idea de ir a la CND para ver qué pasaba; qué sucedía. Creo que en el fondo teníamos el rayito de esperanza de que las bases del movimiento sobrepasaran a los líderes, pero también y no tan al fondo, sabíamos que lo que pasó era mandato divino. Inevitable.
Llegamos al punto de reunión: segundo árbol a la izquierda de catedral, entre ésta y la plancha. Ahí se encuentran situados nuestros curules oficiales. Estuvimos cabildeando y por más extraño que parezca, había gente que creía que algunos de nosotros podría informar sobre el estado del desmadre aquél: ¿Cómo se votará? Y ese tipo de preguntas.
De lo único que estábamos seguros era que nos habían quitado el sistema de voto electrónico y todo se resolvería por votación económica (el famoso manitometro).
La historia la conocen, el resultado estaba dado aún antes de levantar nuestras manitas ya que la mayoría no siguió la regla y levanto las dos manos. En pocas palabras, la masa (como se describió un honorable convencionista) nos mayoritió.
La intención (desde un principio ilusa) era promover el diálogo, que las propuestas de la Corte Celestial se pusieran a discusión.
Cada vez que pedíamos la palabra se nos apagaba el micrófono. Es increíble como aún en las instituciones que hoy desconocemos, por votación de la mayoría de la masa, existen procedimientos más democráticos.
En el momento de votar por las comisiones en un solo paquetote de nombres (varios dudosos), promovíamos la posibilidad de analizar nombre por nombre, cuando un par de convencionistas nos increparon bajo el argumento de que el lugar del análisis se había dado tiempo atrás, que éste era el momento de votar o callarnos, que llevaban 3 horas aguantándonos (la neta fue más tiempo, pues nos chutamos la lluvia, los bomberos y todos los discursos); por detrás nos gritaban panistas y una señora nos indicaba que el modo en que pensábamos y emitíamos nuestro voto se veía mal.
Nunca pensé que la estética y la filosofía política tuvieran, en la teoría pragmática, un lugar tan cercano. A partir de está experiencia no me quedará de otra que revisar y reformular los conceptos filosóficos con los que creía comprender algo del mundo.
Aún con todo, me alegró mucho ver que ante las diferentes propuestas de la Corte Celestial siempre hubo disidencia. Desconfío mucho de la unanimidad.
Hoy, días después de la CND nombrara a AMLO como nuestro presidente legitimo ( no con nuestro voto que fue en el sentido coordinador) sigo preocupado por el mismo dilema: el mandar a la goma este gran teatro es darle carta en blanco a FECAL para que haga de nuestro país lo que quiera; no aprovechar la capacidad de convocatoria que tiene Jesús “el salvador”, es no entender el momento político que vive el país.
Pero cómo hacer para que en vez de la mega región que celebraremos para conmemorar al padre simbólico del movimiento el 21 de marzo, se realice, como lo que debe de ser, una real y auténtica convención que tome en cuenta la agenda nacional con mecanismos verdaderamente democráticos.
Inesperado, empiezo a entender a los retractores del relativismo posmoderno cuando veo los absurdos y contrasentidos que pueden aparecer ante la interpretación pejista de conceptos tales como: convención, nacional, democracia, progresista, institucionalidad, verdad, realidad, etc.
Yo que siempre he recurrido a la famosa frase de Nietzsche que a la glosa dice “No existen eventos, sólo interpretaciones.”, después de ver el fervor con que la masa irradiaba amor a su líder, me pregunto: será que AMLO es el superhombre y mi deformación profesional no me permite verlo. Por suerte todavía me contesto, como buen nihilista, de forma negativa.

Veracidad. – Aplaudo Cualquier escepticismo al que me sea permitido replicar: ‹‹¡hagamos la prueba!›› Pero no quiero saber nada más con las cosas y cuestiones que no admiten el experimento: ése es el límite de mi veracidad: pues ahí la Valentía ha perdido sus derechos. Nietzsche, F. Gaya Ciencia. Fontamara. § 51.





Estampas de la CND

Estampas de la Convención (y otras contradicciones nacionales y democráticas)

16 de septiembre, 2006. Centro de la Ciudad de México.

Llegué al Café La Habana a las 11 en punto. La cruda generalizada del grito hacía ver el lugar bastante vacío, así que me posicioné en una mesa junto a la ventana, para ver pasar la realidad mientras le hacía los honores a unos chilaquiles verdes acompañados de su correspondiente jugo de naranja. Había quedado de verme con Alicia en ese congal, pero nomás no llegaba, pues la imposibilidad del encuentro ha sido el sino invencible de nuestra amistad desde la más remota de nuestras infancias. Una vez resignado me dediqué a observar cómo poco a poco el lugar se empezaba a llenar de convencionistas dispuestos a apuntalar su entusiasmo con harta cafeína y huevos al gusto.
En la mesa de al lado se sentó una pareja que rasguñaba los cincuenta que exhibían con orgullo los gafetes que los acreditaban como delegados a la Convención Nacional Democrática. Sin mediar preámbulo me abalancé sobre ellos: que cómo ven la onda de la Convención; que por qué Presidente y no Coordinador; que cómo le vamos a hacer para quitarle el andamio (y dejarle la brocha) al Fecal... y así. Decían que sí, que lo mejor era la presidencia alternativa (no entendí muy bien por qué); que había que evitar la privatización educativa y parar la ofensiva de los medios; que teníamos que plantarnos en todos los actos de Calderón, por lo menos pa mentarle la madre; que más valía estar bien comunicados entre todos para poder responder a tiempo y otras cosas.... Resultó que eran profesores de la Vocacional 5 (de ahí mero, de Bucareli) y que desde el 68 estaban involucrados en las “causas justas del pueblo mexicano”. De a poco empezaron a llegar otros colegas suyos y la conversación se volvió cada vez más vertiginosa. El aire se iba llenando caóticamente de palabras y frases de palpitante actualidad: espurio, usurpación, por-el-bien-de-todos, camarilla, primero-los-pobres, plantón, presidente, guerra-sucia, jefe-de-grupo, yunque, ultraderecha, traición, grito.

Sigo creyendo que no se puede mandar al diablo a las instituciones sólo parcialmente. De modo que me parece poco menos que demente llamar a un nuevo constituyente invocando el artículo 39 de una Constitución sobre la que se han levantado las instituciones caducas que hoy se intentan demoler, al menos de palabra y omisión, que no de obra. Y lo que es peor: la dirigencia del movimiento resistente convoca a la construcción de un frente amplio (el mentado FAP) que posibilite la lucha, precisamente, contra las instituciones que han saqueado de legitimidad y de un mínimo sentido de justicia la vida política nacional... ¡Y lo primero que hacen es registrarlo en el Cofipe! Neta que no entiendo...

Entre todo aquel torbellino de fuego terminé platicando con una chava bióloga que se preguntaba por qué no había ninguna palabra sobre Atenco, sobre Oaxaca, sobre los mineros de Michoacán. “Yo creo –decía- que hay que estar preparados para enfrentarnos con la tira en la calle... Hay que inventar un ácido que podamos echarles a los granaderos en los muslos (la parte más vulnerable de su cuerpo). Que les queme un poquito la piel para ver si así se dejan de chingaderas. Es que esto no puede ser...”
Luego llegó al café Fernández Noroña, cultivando el entusiasmo de la banda, saludando a diestra y siniestra como saben hacer los profesionales. Lo consideré una señal suficiente para pedir la cuenta y moverme de ahí a toda velocidad. La huida fue tan veloz que en un parpadeo ya estaba en el monumento a la Revolución.
Sitiado por una tropa de camiones, magnavoces, convencionistas, sillas de plástico, mantas y vendedores de raspados, el monumento seguía ahí como un paquidermo malherido que ya sólo sabe morirse. Ahí estaban instaladas las mesas de discusión, una por cada uno de los cinco puntos de la Convención. La audiencia rondaba las mesas y de vez en cuando acompañaba alguna ponencia con aplausos y/o consignas. En la mesa correspondiente a la democratización de los medios una señora de Chihuahua se quejaba amargamente de la falta de medios alternativos, que a duras penas se conseguía La Jornada en Ciudad Juárez, y que ya estaba bien de que todas las iniciativas vinieran del centro. En la de Combate a la pobreza, un don elevaba una encendida arenga a favor de la puesta en práctica de economía comunitaria: “No hace falta hacer revoluciones; basta con organizar comedores comunitarios y van a ver cómo se resuelve el problema del hambre... Así como le hacen los menonitas... Lástima que sean una comunidad tan cerrada...”
La mesa de Defensa del Patrimonio se centraba en ver cuándo y de qué manera íbamos a colgar de los testículos a esa manga de ladrones que nos han robado hasta la memoria... Hay que decir que hasta el momento era la propuesta más concreta y convincente. En cuanto al Combate a la corrupción, era la mesa en la que se cosechaban más aplausos. Mentadas iban y venían, todas ellas justificadísimas: contra el Jefe Diego, los hermanos Bribiesca (acaso los vástagos de la más mentada de todas las madres ¿o la madre de todas las mentadas?), los Nacif, el Pemexgate... y así hasta el infinito. Para mi gusto faltaron las respetables mamases de Camacho, Bejarano, Chayito y Chucho Ortega, nomás por el puro gusto de democratizar la mentada y devolverle su profundo sentido de justicia social.

¿O qué? ¿La onda es legitimar el marco institucional solamente cuando funciona para los intereses de la dirigencia, y les da cierta cobertura ante la carencia glandular para afrontar una lucha directa contra las instituciones? Eso por no hablar de los diputados y los senadores. Creo que jugar con dos barajas en este momento sí es un peligro... Tal vez sea víctima de un romanticismo trasnochado (mea culpa) pero la solidaridad, el desinterés, el tesón que la gente ha puesto al servicio de la resistencia, son cosas con las que no se juegan. Si la dirigencia juega chueco (cual es prerrogativa de las dirigencias), le puede salir muy caro. Y el golpe emocional sumado al agravio acumulado forman un cóctel muy desagradable...

En cuanto a la educación todo estaba clarísimo: que privaticen a su chingada madre. Mientras todo esto sucedía, en medio de la romería teñida de amarillo y rojo, un grupo de enamorados decidieron contraer matrimonio colectivo bajo el cobijo del monumento, con cura y todo. “Bienaventurados los que luchan por la justicia, porque no conocerán la derrota”, decía, y después el sermón de acuerdo con la epístola de San Pablo a los corintios, según la cual, claramente lo dice, hay que contar ex voto por ex voto. Y un montón de mirones se santiguaban y seguían a pie juntillas la coreografía de la misa.
Los contornos de la plaza estaban tomados por una especie de tianguis militante en el que lo mismo te encontrabas la calcomanía demodadenovedad, que la foto de Juárez (bien peinadito), la del Che, el CD que le contiene mire los 20 grandes éxitos de la resistencia civil (incluida La Paloma, Inti Ilimani, Víctor Jara, Diego Torres y puntos intermedios). El botón rojo con la hoz y el martillo que alguien olvidó en un rincón; estrellas rojas del Ezeta (todavía...); el busto con la efigie del camarada Mao; la mirada perdida del general Zapata; la mano indomable de Flores Magón y su bigotito tieso; un cartel que ofrece 5 mil dólares por la captura de Pancho Villa. Coopere con la causa compañero. La miniatura de AMLO con la banda presidencial, los billetes falsos (del “Banco de la esperanza”), las banderas desteñidas y también las nuevas. Sufragio efectivo, Tierrra y Libertad, Voto por voto, Ni dios ni Amo, Aquí no se rinde nadie. En medio de tantas tradiciones militantes, tantos símbolos enterrados, revueltos, saqueados y vueltos a significar me encontré a Miguelo y Morena. Emprendimos camino rumbo al Zócalo con la pupila intoxicada y llenas de preguntas las mochilas.

Pero también creo que, mientras sean peras o manzanas, tiene sentido cerrar filas contra el Yunque, pero eso sí (como dijera ese gran poeta y pésimo guerrillero) desde abajo y a la izquierda. Mientras menos legitimidad tenga Calderón, será mejor para todos; y sí, mientras más débiles estén las instituciones habrá un mayor margen de maniobra para que los peatones como nosotros tengamos posibilidades de articularnos al margen de partidos y dirigencias.

... El resto ya lo contó Alicia. Sólo añadiría un testimonial de la tormenta: acaso por esa extraña modalidad de mística militante que últimamente profesan los escépticos, aguantamos el aguacero en el Zócalo sin movernos: Ana, Camila, Morena, Miguel, Emiliano, Álvaro y el Tagüer, bajo el cobijo del impermeable de Miguel. Por alguna razón inexplicable (como no sea la educación sentimental) nos quedamos ahí hasta que escampó sin que cruzara por nuestras cabezas la saludable idea de replegarnos. Será que el agua nos ubicó en nuestra condición de ranas; será que el ser humano es más extraño de lo que parece... Por lo demás, la Convención no me decepcionó porque de algún modo ya sabíamos qué esperar. Creo que nos sirvió toparnos con la banda, incluso al borde del jaloneo, y hablar y mirar (que no entender) de qué se está tratando todo esto...

Salud y revolución.
Tagüer.

domingo, septiembre 17, 2006

También llegué...

Que sí, también llegué a la mentada Convención. Y pos que descubro que me falta paciencia. Llegué por 20 de noviembre, y lo primero que me encuentro son gafetes de regalo para ser convencionista. Coleccioné cuatro. Y con mis cuatro cartas en al mano, me fui al zócalo pensando en que mejor debía de irme a beber una cerveza. En casi llegando al zócalo, que me dan un volante. Lo veo y ¡guau!, los resolutivos de la Convención, listos para ser votados. Seguí caminando y mi sed aumentaba. Justo en la esquina de 20 de noviembre y Zócalo, un compa gritando, intentando decir dónde debía ir cada quién (nadie sabía a ónde debían ir los de Querétaro y se hacían bolas si una u otra delegación del DF debían ir a Madero o 5 de Mayo). Sonreí un poco. Pensé: mta, el desmadre está bien, mucha gente, casi nada de organización. ¿Será adrede el asunto para que el tiempo pase y después solo alzar manita? Me dije que sí. Así, ya sin ánimo, me fui al salón Corona. Estando allí, me encontré a viejos y nuevos conocidos. El mejor resumen del evento me lo dio uno de los organizadores de la Convención, que hasta anoté en un papelito: "Pinche Isaac, no te azotes, no especules. ¿Para qué debatir? Tan sólo se trata de una ficción jurídica para darle legitimidad a un asunto político". Tomé mi tarro de cerveza y brindé a salud de la ficción, que eso sí, tuvo harta gente.

Crónica personal de la Lich con el CROAC

Fui con mi CROAC, Contingente de Ríspidos, Obnubilados y Acrobáticos Compas hoy al Centro Histriónico de la Ciudad de México.

No me decepcionó la Convención Nacional Democrática. Todo lo contrario.

Llegué, medio fingiendo demencia, preguntando --a los que se veía que tal vez sabían o a los que mi pregunta los podría inquietar-- que cómo iba a funcionar la cosa, que cómo votaba uno, que para qué nos organizaban por estados y delegaciones si de todos modos se podía votar en cualquier lugar, si nadie iba a contar las abstenciones o votos en contra; que para qué nos habían dado gafete y toda la cosa. Bueno, eran preguntas retóricas, pero también quería saber cómo iba a ser la cosa, porque no sabía. Habíamos anticipado que sería levantar la mano, pero no sabíamos a qué preguntas.

Me jui a con los de Coyoacán. Platiqué con varios. Todos estaban entusiasmados. Gente de todo tipo. Con un par de ellos, decíamos que éramos los más fresas de todos. Pero no fue cierto. Nos ganan los de la Benito Juárez. Y los de la Miguel Hidalgo.

Chiapas no estaba en los mapas de los organizadores. Era el único estado que no estaba. ¿El único? Ya no bien me acuerdo, pero no estaba. Y yo creía que ahí iba a encontrar a mis compiches, pero naranjas --no los encontré. A los que sí me encontré fue a los del movimiento humanista, re buena onda ellos. Con la Adriana me fui a buscar a una su amiga, en dirección al Zócalo. Yo pensaba que --total- se podía alzar la mano donde fuere, o no y de todos modos las resoluciones se tomarían sin mí.

Entonces comenzó el chubasco. Nos guarecimos. Había un ambiente muy festivo. La gente se reía y se miraban los unos a los otros. Los que llegaban por la calle, empapándose eran los más alegres: "ni la lluvia, ni el viento, detendrán al movimiento". Acá, en 5 de mayo e Isabel la Católica-casi, debajo de una gran manta, había como 50 personas que iniciaron el levante de ánimo colectivo con el ya famoso "es un honor estar con Obrador" y luego solo "Obrador, Obrador, Obrador". Risas por todos lados. Paraguas con mínimo 3 personas debajo, cada uno. Cuando amainó nos volvimos hacia Eje Central. La gente nos gritaba "no se vaya, no se vayan; el que se vaya es panista". Yo entonces les grité: "no nos estamos yendo, orita venimos", y nomás se rieron.

Ahí, onde estaba el sonido de la Álvaro Obregón, le dieron el micrófono a la banda. Echaban unos choros chidos. Hubo un intento de censura, pero el Don no se dejó, y no se quitó. No dijo nada que nos ayudara a imaginar por qué lo querían censurar, pero clarito escuchábamos que decía: "no, compañeros, déjenme hablar; no, no estoy diciendo disparates". Seguro era un intelectualito que quería que los oradores sólo fueran los que "saben hablar en público". Al final, hablaron los que se formaron para tomar la palabra.

Me decidí a irme al Zócalo; como que intuía que al menos ahí podría disponerme personalmente a poner más atención al rollo del AMLO. En el camino me encontré a Ana y Pepa. Nos juimos juntas para allá; hablamos de algunos temas que recientemente nos ponen en común: el seminario de historia social de la ciencia y la tecnología, y la relación con los compadres estos que son los más sabihondos de todos, los médicos indígenas.

Ya en el Zócalo, encontreme a Beatriz y Ruth. Me dieron volantes de los que hicieron Ana y Emiliano (únicos que hicieron su tarea). Quedamos de vernos después. Había tantísima gente, pero tantísima, que me empezaba a dar el atarantamiento con mal humor. Decidí irme, pero en eso me llamó Ruth, luego el Tagua, para darme las coordenadas para llegar a donde se habían congregado todos los no-somos-ranas: segundo árbol, frente a primera campana de Catedral, por donde hay un carrito de hot-dogs, entre la acera y la plancha. Así di con ellos. Apenas y justo comenzaba la sesión. Llegué cuando hablaba una mujer por los pueblos indios. Bien, me pareció muy importante que estuviera allí, y lo que dijo (ojalá lo reproduzcan mañana y lo podamos linkear-postear por acá). Los otros oradores. La banda estuvo de acuerdo: el mejor fue el Fisgón.

Después, las preguntas:
1.¿Estás de acuerdo en desconocer al usurpador Felipe Calderón como Presidente de la República? Alcen la mano. Todos, sí. Entons, a ojo de buen cubero, pues que la mayoría dice que sí, dice.

Nosotros ya empezábamos a gritar --cuando la gente gritaba "Obrador, Obrador, Obrador"-- "coordinador, coordinador, coordinador".

2.¿Estás de acuerdo en rechazar la República simulada y en declarar la abolición del régimen de corrupción y privilegios? Todos alzaron la mano. Yo también. Pero, para mí, eso tiene que pasar porque los diputados y senadores electos también sean desconocidos, o ¿qué? ¿todos menos ellos? Que se salgan, que renuncien, que no estén, que se vayan todos. Como dijo el Tagua, luego con el C.R.O. Alrededor de la Chela, un gobierno es legítimo o ilegítimo, pero no medio-ilegítimo. ¿Entonces? ¿En qué quedamos? Pus que por mayoría se rechaza, pero la minoría entiende lo que significa. Saz, está muy mamón mi comentario, pero, pus ¿qué? o eso ¿en qué se traduce?

3.¿Estás de acuerdo en reconocer el triunfo de AMLO en las elecciones del 2 de julio? Raro, ¿cómo vamos a reconocerlo así nomas? ¿cómo pasamos del voto por voto al ganó porqué ganó? Bueno, pues así pasamos. Se alzan las manos, menos las nuestras. Comienza a ponerse rudo. Seguimos gritando :"voten Coordinador".

4.¿Estás de acuerdo en que AMLO sea reconocido como Presidente de México o como Coordinador de la Resistencia? ¿Cómo? ¿Nos hacen preguntas dobles con opciones excluyentes? Eso es trampa. Tons, ya, rectifican, ¿quién vota que sea Presidente? y ¡zazcuas!, no todos. Y dice la vieja, "¿quién está en contra?" ¿Qué es eso? "¡Que no mame!" Una: ¿Quién, en su sano juicio, votaría en contra, con un millón de güeyes alrededor, votando a favor? Dos: ¿Por qué en contra?, Si no es así la cosa, carnala. Bueno, ¿quién vota porque sea coordinador? Y alzamos la mano, y no fuimos los únicos, estaba tupidito. Pero les valió queso. Y que la mayoría vota por presidente, y que se jodan.

¡Sufragio efectivo, no imposición!


Nosotros empezamos a gritar: "Voto por voto, manita por manita". Y que se nos arma con los de adelante. Una chava gritó que llevaba 3 horas tolerándonos. Se armó la discusión. Por fin. Todos los CROACOS terminamos hablando, discutiendo, conversando con los que teníamos a nuestro alrededor. Hubo quien nos gritó panistas y calderonistas. Hubo unas que llegaron a mediar, a pedirle a la chava loca, que respetera, que aceptara la pluralidad. Una periodista del Excélsior estaba anote y anote. Terminó entrevistándonos, lo mismo que un chavo de Polacas que traía su camarita de video. Y eso es lo que yo digo que decíamos que queríamos: ir a conversar, discutir, debatir; no nomás a alzar la mano. Pero bueno, también sabíamos que no se iba a poder. Entonces, sí, llevábamos el afán de pro-mover, de pro-vocar, de sub-vertir un poco lo que se pudiera vertir ahí, pero movido, fuera de foco. Para aclarar posiciones, para conocer lo que piensan y dicen algunas gentes. Así que estuvo bueno, buenísimo.

Luego vino la pregunta 5. Que si el AMLO integraba gabinete, selegía sede de gobierno, observaba protocolo y no sé qué chichas más. Ni madres. Ahí me abstuve. ¿Cómo va a ser? Un poco sí me confundí, debo advertir. Pero eso nada que ver con mandar-obedecer. República viene de res pública: res signfica "la cosa", publica es que es del pueblo, o sea de todos, no de unos cuantos. Entonces, ¿porqué va a ser la cosa así? Si realmente hubiera sido opción considerada la de Presidente, no hubiera existido esta pregunta. Vendría otra, ¿no? Nosotros decíamos que la opción de coordinador era la menos peor porque implicaba a otros sujetos, un trabajo en equipo, de coordinación, no de gobierno directamente. Pero bueno, la confusión reina de nuevo en la atmósfera.

Luego que la 7. Que si toma posesión el 20 de noviembre o el 1o. de diciembre. Y sí que estuvo dividido. Ahora sí votamos. No sé que votaron mis compas croacos, pero yo decía, pues sí ya nos estamos poniendo ultras y va la cosa en serio (incluyendo que los pinches gordos diputados y senadores, dejen sus dietas, becas y salarios y se vayan a donde va a ser el nuevo gobierno "electo" y "legítimo"), pues entonces que sea el 1o. ¿Por qué el veinte? ¿Nomás por los güevos? O ¿para subvertir el significado de una fecha tan, pero tan priístamente celebrada? Saaabe.

Estuvo reñidísima ahí sí. Pero ellos ya traían los ojos calientes, y vieron otra vez que era mayoría el 20.

Luego la 8. El programa básico. Todos que sí. La 9., del plebiscito, la 10, la 11, 12... Todos que sí, que cómo no.

Está interesante cómo se perfila lo del boicot comercial dentro del Programa de Acciones de Resistencia Civil. A ver cómo jala eso.

Luego ya nos juimos. Caminamos. Nos íbamos. Y les recordábamos cuando podíamos: "Recuerden que NO ESTAMOS TODOS, FALTAN LOS PRESOS. Presos políticos, libertad!"

Luego, el Club de Rabiosos, Onde Alrededor de la Chela, se echó unos tacos para festejar lo de hoy. Porque lo de hoy fue una fiesta popular; se puso buena.

viernes, septiembre 15, 2006

¿Presidente de la República o Coordinador Nacional de la Resistencia Civil Pacífica?

Camaradas ofidios, anfibios y crustáceos, les hacemos llegar (no sin esfuerzo) nuestra contribución al acto NO provocador del día de mañana. No resistimos la tentación de resistir a nuestra tentación, así que ahí les van un par de ideas para la provocación y la sana discusión. Saludos resistentes de Emiliano y Ana.

PRIMER VOLANTE:

¿Presidente de la República o Coordinador Nacional de la Resistencia Civil Pacífica?

Antes de responder esta pregunta y votar a favor de alguna de estas opciones pensemos…

• La figura de Coordinador Nacional de la Resistencia Civil Pacífica promovería una relación horizontal entre la dirigencia y las distintas organizaciones e individuos que conformamos este movimiento. Esta relación permitirá que organizaciones de izquierda en resistencia, que hoy no se encuentran participando activamente a nuestro lado, se sumen. La unión hace la fuerza. La idea es conjuntar los esfuerzos de comunidades y organizaciones indígenas, obreras, campesinas, vecinales, estudiantiles, populares y todas aquellas que, como nosotros, hoy resisten a los embates del PRIANAL y la derecha organizada.
• La figura de Presidente de la República legítimo y en resistencia podría derivar en una crisis organizativa donde una cúpula tomaría las decisiones sin tomarnos en cuenta. Esto nos impediría construir una nueva forma de hacer política, incluyente, participativa y responsable, en la que el “Mandar Obedeciendo” sea nuestro principio rector. Queremos que nuestra voz y nuestras propuestas, así como la voz y las propuestas de otras resistencias, sean escuchadas; creemos que las decisiones deben ser consensuadas entre la dirigencia y la base del movimiento.

No está de mas recordar la experiencia democrática de los gobiernos autónomos indígenas.
No está de más recordar la resistencia de nuestros compañeros de la APPO en Oaxaca.
No está de más recordar la demanda de justicia de nuestros compañeros de Atenco, de Acteal y de Aguas Blancas (entre otras).
No está de más recordar la lucha indígena por el reconocimiento de los Acuerdos de San Andrés.
No está de más recordar que esas luchas son también nuestras porque solo con justicia podremos construir el México que todos queremos, un México para todos y no para unos cuantos.
La elección de AMLO como Coordinador Nacional de la Resistencia fortalecería indiscutible su liderazgo.

La Convención Nacional Democrática la construimos todos.

De qué resistencia estamos hablando, si…

SEGUNDO VOLANTE:
De qué resistencia estamos hablando, si…

• Los diputados del PRD de la legislatura anterior aprobaron, sin leer, la Ley Televisa. (La Jornada, 24/03/2006)
• Los cuatro gobernadores actuales del PRD (Zacatecas, Baja California Sur, Guerrero y Michoacán) y el Jefe de Gobierno del Distrito Federal en funciones, respaldaron de forma unánime y junto con los demás representantes de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), al actual gobierno represor de Oaxaca, encabezado por Ulises Ruiz. En este acuerdo se pronunciaron “contra todo propósito desestabilizador que por la vía directa pretenda lesionar el orden constitucional de un gobierno erigido en elecciones libres, directas, legales y democráticas.” (La Jornada, 12/09/2006)
• La dirigencia de nuestro movimiento de resistencia civil y pacífica no se ha pronunciado claramente ni ha incluido en la agenda política temas tan relevantes y coyunturales como el de Atenco y Oaxaca. “Oaxaca dio el triunfo electoral al PRD, pero el movimiento no está sometido a éste, al extremo de que López Obrador "olvida" Oaxaca (y Atenco) aunque radicalice su discurso y llame a la autorganización popular.” (Artículo de Guillermo Almeyra, La Jornada, 20/08/2006)
• Uno de los acuerdos de nuestro movimiento es el desconocimiento de las “instituciones secuestradas por unos cuantos grupos de poder”, entonces ¿cómo es posible que nuestros representantes populares, electos el 2 de julio, hayan tomado posesión de sus cargos en aquellas instituciones que hoy desconocemos? ¿no es esto una incongruencia? (Artículo de Adolfo Gilly, La Jornada, 15/09/2006)
• Dirigentes políticos de la Coalición Por el Bien de Todos que podemos reconocer como lastres en la lucha democrática de nuestro país (Arturo Núñez, Albores Guillén, Dante Delgado, Camacho Solís, entre otros), hoy abanderan nuestro movimiento de resistencia. ¿No sería prudente que, por lo menos, ofrecieran una disculpa pública? Errar es humano, reconocer que se ha errado nos distingue de los primates. (Artículo de Marco Rascón, La Jornada, 30/05/2006)

La crítica y la autocrítica son principios insustituibles en una nueva forma de hacer política.
La Convención Nacional Democrática la construimos todos.

Pos sí

Estimados: pos sí... a saber qué con todo esto. Supongo que habrá de iniciar con tanteos. Van algunos:
  1. Tengo la impresión que la Convención Nacional Democrática no será un espacio deliberativo sino afirmativo. Según Ortega, ya se discutieron en barrios, colonias, escuelas y demás lugares, las propuestas con las que llegará AMLO a la Convención. Lo cual supone que fundamentalmente se tratará de levantar la mano...
  2. En algún lugar leí o escuché o me chismearon (ya no sé), que la Convención está pensada para sesionar cada determinado tiempo, digamos cada seis meses. Si a ello sumamos esta idea del gobierno itinerante que propuso AMLO, pues me queda claro que la Convención se convertirá, o al menos esa es su pretensión, en el inicio de una nueva y larga campaña para el 2012.
  3. Se podrá estar de acuerdo o no con este hecho, pero lo cierto es que se abre un espacio interesante por dos razones. Primero porque se desconcentrará la resistencia civil pacífica convocada por AMLO y se esparcirá por el país. Con ello se pueden abrir efectivos espacios deliberativos y no únicamente de espaldarazo a lo que diga míster AMLO. Segundo, porque siendo esto cierto, es factible dar rienda suelta a lo que discutieron: la nacesidad de encontrarse con el otro que tambíén anda en su muy particular resistencia.
  4. No se me escapa que el punto anterior es muy parecido a lo de la otra campaña, pero pues qué se le va hacer. Yo creo que tienen razón en muchas cosas.
  5. El problema, como siempre, es pensar en el mecanismo que posibilite concretar aquellas deliberaciones y propuestas en formas efectivas de gobierno. Si por un lado rechazamos la posibilidad de que éstas se den en el marco de las instituciones actuales, pues entonces tendremos que ir más allá que esas instituciones, lo cual, visto el discurso imperante (institución-unidad-mexicano), nos coloca en una situación delicada. Pero por otro lado, si creemos que las instituciones pueden seguir reformándose hasta convertirse en algo distinto a lo que son, pues habría que pensar en cómo pitos hacemos que esas formas lleguen e impacten en el ámbito formal de la política.

Creo... o no sé.... toy igualmente hecho bolas y no tengo mi adivino-priista particular que me diga: "no se hagan bolas". Chiale...

¡Oye, rana, huye!

jueves, septiembre 14, 2006

La Coordinación de la Resistencia de Ofidios, Anfibios y Crustáceos, C.R.O.A.C., informa que
este blog se alimentará de vómito de bichos que no están de acuerdo (o no les gusta o les asusta o no saben qué hacer) con el ser de la ranidad a fuego lento:

"LA RANA

Para realizar un experimento se introdujo una rana en una olla con agua muy caliente. Naturalmente, la rana saltó fuera.

En un siguiente intento se colocó a la rana en agua templada. La rana no estaba del todo cómoda, pero no se movió. Se colocó entonces el recipiente a muy poco fuego, pero con un aumento constante, aunque suave, de la temperatura. Poco antes de alcanzarse la temperatura mortal para la rana, se la vio intentar hacer un movimiento, tras lo cual flotó inerte.

Quedó la duda de si rana murió justo antes de intentar saltar fuera , o si esa larga permanencia en agua caliente había anulado su capacidad de salto.

L*s poderos*s de esta sociedad saben muy bien que no podrían regir la sociedad directamente como a ell*s les gustaría. Por eso nos conducen hacia sus objetivos gradualmente, sin prisa, pero sin pausa.

Hoy en día creo que aún conservamos esa capacidad de reacción cuando nos agreden clara y fuertemente. Por eso, quienes tiene la sartén por el mango no suben la temperatura de golpe. Nos van agrediendo poco a poco: ley de seguridad ciudadana, ley de empleo juvenil, nuevo código penal, etc. Yo me pregunto: cuando la presión sea ya insoportable ¿será entonces demasiado tarde para saltar?"

(Tomado, sin previo aviso, de Ekintza Zuzena Copyleft)

El Círculo Redondo Oscilatorio Alrededor de la Cosa, C.R.O.A.C, ratificó en primera sesión ordinaria que la confusión reina de nuevo en la atmósfera, pero que pi sigue siendo 3.141519.... (o algo así y hasta el infinito).

Hubo sabroso debate sobre la atmósfera política en México. La convocatoria a participar en la "Convención Nacional Democrática" (¿Cuánto va a durar? No lo sabemos. ¿Dos o tres horas?) este 16 de septiembre-- pues nos puso a pensar harto: ¿Vamos? ¿juntos? ¿separados? ¿en equipos? ¿a dónde vamos? ¿les decimos lo que pensamos? ¿cómo les decimos? ¿cómo les decimos? ¿a quiénes? ¿quién va a ser el encargado de escuchar a tod@s? ¿habrá mesas? ¿cómo pide uno la palabra? ¿se usará la palabra o sólo la mano? ¿ponencia? ¿megáfono? ¿pancartas? ¿mantas? ¿gritos? ¿susurros? ¿volantes?...¡¿Cómo le vamos a hacer?!

Hay poca certeza de lo que ocurrirá. Vamos a ir. Que nadie nos quiera contar un cuento chino sobre lo que ahí pase. Vamos a ir a decir, como podamos, lo que pensamos.

Para empezar, consideramos que no será posible ninguna coordinación de la resistencia civil que no empieza por conocer, reconocer, entablar diálogos y llegar a acuerdos con quienes, desde muchos frentes, a lo largo y ancho del país, ya están --con todo-- resistiendo a la imposición, la brutalidad represiva, la violencia mediática, la persecución y el desprecio de quienes gobiernan, en todos niveles. Basta mencionar a la Comuna de Oaxaca y el pueblo de Atenco.

La resistencia civil va mucho más allá de la contienda electoral o del robo de la presidencia al AMLO. Es la resistencia civil contra las actuales formas de gobernar y hacer política (ahora, negocio de giro negro) en nuestro país: sin el pueblo, contra el pueblo, con el dinero del pueblo, con la televisión y la represión como instrumentos.

Nos resistimos ser gobernados por quienes nos desprecian. Hay un chingo de formas de mostrarle desprecio al pueblo, a la ciudadanía; las conocemos.

El pueblo (los pueblos), la ciudadanía (los ciudadanos) --o como se le quiera llamar--, no necesita un líder-guía sino justamente un espacio de coordinación (o sea que refuerce las coincidencias y pueda lidiar con las diferencias) de las varias luchas, las varias formas de resistir, las varias formas de oponerse a este nuevo poder mediático-político que se ha instalado de la manera más tramposa, sucia y cínica.

Hay mucho trecho por recorrer, y muchas necesidades apremiantes. Hay situaciones graves que requieren de acciones coordinadas de manera urgente (como conseguir la liberación inmediata de tod@s l@s pres@s polític@s del país).

Las no-ranas (ampliaremos este punto en una siguiente entrega) --del ayermente constituido CROAC--, creemos que todo es un gran lío, que los escenarios son muy confusos, inciertos; que va a estar cabrón.

Tons, vamos a ir también a conocer, a platicar con la banda que llegue, a platicar, a conversar, a preguntar. Que no nos digan, que no nos cuenten López-Dóriga y el Crónica; vamos a ir, a ver qué pasa.

Lich